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psicología

El juego en la psicoterapia infantil… mucho más que un juego.

Escrito por ecopsicoterapia 10-08-2015 en psicología. Comentarios (0)

                                                               

La psicoterapia infantil hace referencia al conjunto de técnicas y métodosusados para poderayudar a niñosque manifiestanproblemas emocionales y/o comportamentales.

  Con el término de Terapia de Juego, se hace alusión a toda intervención terapéutica en la que el juego se emplea como técnica, siendo la técnica más empleada en los tratamientos psicoterapéuticos de niños con edades comprendidas entre los 4 y 11 años. La Terapia de Juego cumple cuatro funciones principales que son las biológicas (aprendizaje de habilidades básicas, la liberación del exceso de energía,…), las intrapersonales (la exploración, la iniciativa, el dominio de situaciones, desarrollo cognitivo.,…), las interpersonales (las habilidades sociales y la separación-individuación) y las socioculturales con la imitación de los modelos de los adultos que admiran. 

Teniendo en cuenta que el lenguaje por definición de los niños es el juego, es obvio que las psicoterapias infantiles se  basen en su esencia en actividades lúdicas.

El juego, además de ser una fuente de diversión para los más pequeños, también les sirve como herramienta para explorar y descubrir el mundo, de comprenderlo, de adquirir conocimientos y por ende, para comunicarse; el juego es la manera natural de comunicación de los niños. Los niños a través del juego nos hablan tanto sus deseos como de sus miedos, nos expresan sus ansiedades y sus conflictos, etc.  

Por ello, e independientemente del marco teórico que se emplee en la psicoterapia, en la psicoterapia infantil el juego debe guiar en todo momento el proceso psicoterapéutico. A través del juego se crea una atmósfera segura que facilita que el niño pueda identificar y expresar sus emociones de manera adecuada para así poder elaborar y manejar sus dificultades y conflictos y sobre todo, que pueda intentar nuevas cosas con el fin de promover conductas alternativas adaptativas y funcionales.  

En concordancia con lo señalado, el juego al tener un papel protagonista en el trabajo con el niño, es fundamental que el psicólogo infantil cuente con la formación necesaria que le permita interactuar con los más pequeños mediante el juego, y emplear dicha herramienta para detectar las dificultades presentadas por los pacientes de más corta edad y poder ayudarles a su resolución.  La respuesta del psicoterapeuta infantil debe de responder a lo que está expresando a través del juego el niño, es decir, debe de reflejar los sentimientos, los pensamientos y las conductas del menor.  No hay que olvidar que es precisamente esta capacidad de devolverle al niño lo que está pasando lo que le va a permitir explorar nuevas vías de actuación.

Sintetizando, la psicoterapia de juego al acercarnos al mundo del niño, nos brinda la oportunidad de observar diversas problemáticas de naturaleza emocional o del desarrollo, permitiendo abordar los diferentes aspectos terapéuticos a través del empleo de los principales métodos psicológicos. 

                                           

        El juego es uno de los elementos que marca en la psicoterapia con niños una gran diferencia respecto a la psicoterapia con adultos.

El juego le ofrece al niño la oportunidad  de que pueda relacionarse de manera conciliadora con su malestar al ofrecerle una nueva visión desde dónde integrar sus emociones de una manera sana, promoviendo el crecimiento y desarrollo cognitivo. 


Tipos de juegos


Existen diferentes tipos de juegos a los que se puede recurrir a la hora de  ayudar al niño a expresar, elaborar y resolver sus conflictos emocionales.


  Juegos de expresión simbólica: Casa de muñecas, títeres, juego con animales, etc.

  Juegos de expresión corporal y movimiento: Danza, representación, juegos de imitación, etc.

  Juegos de expresión emocional: Fichas con caras, expresión a través de bailes, de dibujos, etc.

  Juegos de expresión creativa: Rompecabezas, cuatro en raya, juegos psicopedagógicos, etc.

  Juegos para trabajar las habilidades sociales: Cuentos específicos, servir de modelo, exponerlo a situaciones, etc.

  Juegos para fomentar la autoestima: Yo soy, la emisora de radio, el espejo, etc.


 Efectividad de la Terapia de Juego


     La Terapia de Juego ha mostrado ser especialmente efectiva  en:

        -  Liberación de exceso de actividad o energía.

        -  Autocontrol, dominio de las situaciones.

        -  Desarrollo de habilidades sociales.

        -  El aprendizaje de habilidades básicas en niños con dificultades cognitivas.


Miriam Navais  |  Psicóloga Clínica



“La vida hay que intentar entenderla de la forma más sencilla posible, pero no de la forma más sencilla”

Escrito por ecopsicoterapia 15-06-2015 en vida. Comentarios (0)

La vida hay que intentar entenderla de la forma más sencilla posible, pero no de la forma más sencilla”

Albert Einstein.

A veces las citas adquieren un mayor peso dependiendo de la dimensión de su origen. Esta nos pareció una fabulosa reflexión para el nuevo número de la revista que usted tiene entre sus manos. No perderemos tiempo en presentar al autor de la cita, ya que por todos son conocidos sus hallazgos y si no al menos, su trascendencia en el mundo del estudio, la vida y la ciencia. Podríamos decir que Einstein fue un hombre que se dedicó a complicar la vida para hacerla posteriormente más sencilla. Y desde ese enfoque iniciamos este espacio de pensamiento y reflexión, con la aspiración de que el lector transforme, modifique, complemente lo aquí expuesto y obtenga su propia reflexión de la cita, de las cosas, de sus cosas.

Todos, en muchos momentos de nuestras vidas, hemos anhelado no complicarnos la misma, vivir de la manera más sencilla, pero, ¿es posible hacerlo sin antes haberla complicado? El ser humano para alcanzar este objetivo tiende compulsivamente a huir del conflicto, ya sea interno o externo, hasta que en algún momento de la vida descubre que pretende un imposible, que no se puede vivir de la forma más sencilla y a su vez tomar siempre las decisiones correctas o no sufrir ni generar sufrimiento en el otro. El conflicto siempre está presente, y pretender vivir de “la manera más sencilla” es pretender vivir sin conflictos. Es por ello que Einstein, al igual que la invitación a la vida examinada de Sócrates, parece llamarnos  a razonar, a pensar, a sentir, a analizar nuestras cosas, y luego, una vez cubierto este proceso, una vez descubierta nuestra riqueza y profundidad, elegir aquel estilo de vida y de relacionarnos que nos haga la vida lo más sencilla posible. Creemos que la aspiración a vivir la vida de la forma “más sencilla” es vivir de espaldas a la condición humana, sin razonar, sin pensar, sin sentir, sin planteamientos, sin examen, sin complicación y por ende sin profundidad ni riqueza, y este empobrecimiento desde la óptica de la salud mental, conlleva un amplio abanico de sintomatología, que sin extendernos en ello, aportamos algunos ejemplos: tristeza, sensación de vacío, decaimiento o falta de ilusión y pasión vital.

Desde el punto de vista del psicoterapeuta, muchas veces se desea eliminar los conflictos de la persona que viene a consulta con demasiada rapidez, generando a veces un efecto no siempre favorable, pues la resolución de los conflictos y los tiempos del mismo los marca el propio paciente, es decir, a veces para soltar un peso, la persona necesita o desea descubrir a que se va a abrazar posteriormente, una vez soltado el peso que lo ha acompañado quizás, durante mucho tiempo de su proceso vital. Es obligación de los profesionales de la Salud Mental, ayudar a los pacientes a pensar-se de una manera distinta, a analizar sus cosas desde otro punto de vista novedoso y saludable, a permitirse el  placer donde antes reinaba la desazón o el conflicto, a descubrir sus propios objetivos y todo esto, no es posible hacerlo “de la forma más sencilla”. Esta conquista es ardua, es laboriosa, resulta un camino complicado a la par que ilusionante, pues al final del mismo, asoma ese vivir de la forma más sencilla posible, es decir, sin los pesos y conflictos que lo impedían y con la aparición de estrategias personales para afrontar los nuevos conflictos que se presenten.

Carl Jung, prestigioso psicoanalista y pensador del siglo XX, escribió lo siguiente a sus colegas de profesión “conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana”. Parece que Jung nos invita también a “complicar” las cosas, a estudiar, a pensar, a analizar y luego una vez interiorizado, podrá de la forma más sencilla posible tocar un alma con la suya propia. Realizar esto sin saber lo que está haciendo, ni el cómo ni el por qué, es un salto al vacío, es un acto sin reflexión, es un acto que si es extendido a un estilo de vida, será un estilo de vida abocado al caos.

Entre las cosas que nos dan vida está el placer, placer que nos da el que nos atiendan, nos escuchen, el que nos construimos nosotros haciendo intención de ello, hacernos escuchar, no irnos abajo en la primera dificultad, en los primeros rasguños, rasguños que van con cuidados, cuidados que muchas veces nos podemos dar nosotros.

Vida es naturaleza, cuanto más nos acercamos a esta, más vida posiblemente vamos a disfrutar y más vida nos va a aportar. Si nos rodea la vida, esta se llena de ella, vida como la que cuando se difumina nos sume en el desánimo, cuando se presenta en su esplendor rebozamos de gozo, dos polos de un continuo donde la complejidad de la naturaleza nos enseña a dar y darnos espacio y tiempo para vivir, superando el tic de la inmediatez.

Coherentes con la vida, es ser coherentes con nosotros, copartícipes, copilotos, al menos, de nuestra vida. Hacer lo posible, lo que está en nuestras posibilidades, a veces lo está y lo desconocemos, el saber racional no es suficiente por lo que nos podemos dejar sorprender por las sensaciones, emociones, afectos que también nos dan una buena pista para vivir con la incertidumbre necesaria para crear y para creer en nosotros como generadores de vida.

Sencilla no es fácil, requiere esfuerzo personal, poner de nuestra parte, creer en nosotros, ser conscientes del efecto de la Teoría del Caos popularizada como Efecto Mariposa (El débil golpe de las alas de una mariposa puede ser la causa de un huracán a miles de millas de distancia). Utilizando el mecanismo de retroalimentación positiva nos lleva a pensar que pequeños ajustes en nuestra forma de entender la vida nos pueden conducir a saludables cambios en nuestra forma de vivir. A veces ese ajuste tiene que ver con la palabra cercana, la palabra del otro que nos permite atisbar algo, soñar, desear. Palabras del otro, las que solo a su lado brotan, el vínculo que proporciona el afecto que se convierte en condición indispensable para vivir la complejidad de la vida,